
Música electrónica para escuchar a solas. Postales de un mar frío y nebuloso que mira a Islandia. Nada de lounge modernete para ambientar tu casa de diseño. Desde el norte de Escocia este dúo con querencia por los sintetizadores analógicos dibuja paisajes glaciares e inquietantes, a veces de un sosiego espectral. Y lo hace sobre unos beats ralentizados simples e infecciosos: ritmos hip hop apenas insinuados, electro de efecto atenuado, tensión y relax, aspirar, expirar. Después de enviar parte de su abundante producción a algunos de los sellos más experimentales de la isla, finalmente Warp lanza el que sería su primer álbum, un atmosférico paseo que dota de alma a la máquina, y que desde entonces no ha cesado de ser tan alabado como imitado.
texto_ enrique novi














