Seguro que a vosotras también os echaban del salón de vuestra casa cuando erais niñas. “venga nena, vete a tu cuarto que esto es una reunión de mayores”. Y el salón se llenaba de marujas que alucinaban con un montón de artilugios de plástico de diferentes colores que una señora iba sacando de una maleta. Los tupper-ware (tapers) invadían nuestros hogares y sustituían a nuestras maltrechas fiambreras. Aún hoy están presentes en nuestras casas como herencia según van llegando con los guisos que nos hacen nuestras madres.
Han pasado más de 20 años desde entonces y todo sigue “casi igual”. Una señora con maleta viene a casa, tú mandas a tus cachorritos (si los hay) a su cuarto, invitas a todas tus amigas y vecinas, les pones unas cervezas y unas tapitas y empiezan a desfilar artilugios de colores por la mesa, pero en esta ocasión no sirven para meter sino para ser metidos. Se trata de la nueva moda de las reuniones tupper-sex!!! De la jarra de agua hemos pasado al Bodytalk, vibrador que se activa cuando suena el móvil, de un vulgar termo al OHMIBOD que vibra según la música del ipod (recordar usarlo con el ultimo de Madonna a ver como va…) Todo un arsenal de aparatos eróticos y esencias “estimulantorgásmicas” desfilan ante nuestras narices mientras vamos echando mano a la tarjeta de crédito porque con el dinero que teníamos previsto gastar no hacemos nada. De sólo un aceite de masaje que pensaba comprar me voy con la polla galáctica, el aro espinoso multigusto, el látigo fustigador y unas bolas chinas. Y es que quién puede resistirse ante estos juguetes-acompañantes? Si las demás parejas te fallan estos sólo te piden que les cambies las pilas…Y siguen funcionando!!
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