Granada es una olla musical en constante ebullición, siempre oliendo bien y en bastantes ocasiones dando grandes sabores. Un nuevo plato fuerte acaba de ser servido. Como es moda en la alta cocina, Elastic Band a preparado un manjar a base de ingredientes actuales pero con cierto regusto añejo. El resultado es un plato, cuando menos, tremendamente original: Boogie beach days.
¿El nombre de Elastic Band es por la plasticidad del disco o por salirse de la inmovilidad del pop actual?
En principio no tiene nada que ver con todo eso, pero refleja bien lo que es el espíritu del grupo, la flexibilidad a la hora de poder crear y componer temas de cualquier tipo, con cualquier instrumento, etc. Nos viene bien porque así podemos, si queremos, hacer otra cosa si sacamos un segundo disco. Porque el grupo es elástico.
¿Cómo ha sido el proceso de grabación y por qué tan casero?
A la hora de plantearnos grabar un disco decidimos hacerlo en casa por dos motivos: el económico pues sería inviable económicamente en un estudio con esa cantidad de arreglos, y queríamos evitar la estandarización. En un estudio tienes unos días muy limitados y grabas lo que ya sabes. Así tenemos la posibilidad de hacer cualquier cosa: reestructurar una canción de nuevo, meter más instrumentos, quitarle…
Quizá el elemento más original es el protagonismo de la mandolina. ¿Por qué la mandolina como instrumento principal?
La idea era la de hacer un grupo de batería, bajo y mandolina. La mandolina me viene al escuchar música blue grass progresiva donde se usa la mandolina eléctrica, procesada por pedales como la guitarra eléctrica. Además por esa época estaba mucho con el tema de los sintetizadores y quería que sonase a determinado sonido, como los discos de Herbie Hancock o como a tema Frankenstein de Edgar Winter, y así empezó todo.
¿Sois los únicos con este formato en España?
Yo no conozco ninguno más.
Ganasteis el concurso Largato Rock en el 2007. ¿Qué repercusión tiene ganar un premio? ¿Se lo recomendaríais a una banda amiga?
Te motiva porque lo que estás haciendo gusta y eso está bien. Quizá no tiene mucha repercusión a nivel nacional, pero el premio está bastante bien (6.000 €) y eso te permite meterte en un estudio o invertir en equipo. A nosotros nos sirvió para poder seguir haciendo algo sin dedicarte a otra cosa y centrarte más.

¿Qué pasó con el concurso trina – myspace, cuyo premio era una mini gira junto a Lori Meyers, y en el que todos os veíamos ganadores?
Bueno, gracias a este concurso ¡QUÉ NO GANAMOS! nos conoció la gente de myspace y nos pusieron como artista destacado el la portada del myspace dos semanas. Eso si dio un buen tirón
Otra curiosidad es que habéis sacado el disco únicamente en vinilo
No es por el aquello del sonido analógico, es más bien es por el tema del ritual de escuchar música. Cuando pones un vinilo no es lo mismo que un cd, Tienes que colocar la aguja, la pausa que hay en medio, etc. Te paras más a escuchar la música. El cd se ha devaluado. Da igual tener un compact que una copia. Además la ilustración luce mucho más y se tiene algo físico y bonito. De todas formas regalamos el cd con el vinilo.
Se comenta bastante la similitud de vuestro sonido con Beck pero a vosotros no os gusta demasiado
No es que no nos guste, lo que pasa que su fusión es más hip hop y rap. Nos parece bien lo que hace pero nosotros no somos ni seguidores, ni hemos tomado referencias de él. De hecho me compre algo de Beck a raíz de que la gente nos decía que nos parecíamos . Desde luego como influencia no.
Escuchando el disco me vino a la idea de que sonaba a una banda sonora o a una música para espectáculos tipo circo. ¿Tiene esto que ver con alguna influencia?
Cuando llevas 18 años tocando ya no te guías por algo concreto. Nosotros tenemos ya influencias de todo tipo, desde la música de los años 50 como rock clásico, de los 60, de la electrónica de los 70. Sacamos elementos de cada cosa. El disco en sí es un collage. También escuchas bandas sonoras de películas. En el disco hay un homenaje a Marvin Hamlisch que es compositor cinematográfico.
Las fotografías de la promoción, el título del álbum… ¿Parece como muy playero, no?
Queríamos que fuera esa sensación. Yo personalmente aborrezco la playa pero existe la idea de que en la playa uno se lo está pasando de puta madre. El sol y el calor están asociado a fiesta y al recuerdo de los días de playa. Ese rollo lúdico es la sensación que queremos transmitir.
Cuidáis mucho el artwork del álbum y habéis elegido a Scott Barry para ello. ¿Cómo surgió la colaboración?
Normalmente miramos bastantes cosas de arte y queríamos alguien que tuviera por lo menos un estilo personal. Queríamos que fuese ilustración, que no fuese diseño gráfico. Mandamos mensajes a gente y al final nos decantamos por él. Le mandamos el disco y le gustó bastante, y nos hizo un diseño para el cd y uno diferente para el vinilo. Lo principal era que tuviera por lo menos personalidad y que encajase con el tipo de música. El logo del grupo, con el que estamos muy contentos, también es diseño de él.
entrevista_ christian morales
fotografía_ julia martinez














