Alburquerque, Badajoz.
Público_ 3000 personas aproximadamente.
Un año más, la localidad extremeña de Alburquerque fue testigo de uno de los eventos indies con más solera de nuestro panorama musical. El festival en su 13 edición (dejando supersticiones a un lado) a pesar de que contaba con un prometedor cartel, no tuvo la afluencia de público tan masificada como en ediciones anteriores, pero esto no quita que los presentes disfrutaran de 3 jornadas cargadas de la mejor música hecha en nuestro país.
La primera noche, como viene siendo habitual se lió en la plaza del pueblo con unos claros triunfadores band a part (autores de la sintonía de la edición de este año) y los murcianos Klaus & Kinski. El viernes, avanzada la tarde empezó el archiconocido recinto a funcionar a medio gas con unos jovencitos hipo, para dar paso al primer emotivo concierto de la jornada de la mano de los cordobeses Deneuve. Tras estos, una estropeada pero en forma Enma Pollock y unos omnipresentes Teenage fan club que animaron al personal allí presente para lo que se presentaba a continuación: Unos Lori Meyers entregadísimos a su público, que supieron entrelazar uno de sus temas con “no mires a los ojos de la gente” de Golpes Bajos (de los pocos que cuidaron hacer un guiño al grupo homenajeado del festival). Unos escuetos Sidonie que provocaron rebelión en el público por la corta duración de su concierto, y unos Niños Mutantes correctos y melancólicos que presentaron su nuevo álbum y no olvidaron recuperar antiguos temas así como sus clásicas versiones. Tras estos la actuación de Jet lag con su nuevo vocalista, L-Kan con sus saltos y coloridos y Julio Ruiz, quien ya de día puso punto y final a la larga jornada. El sábado empezó la tarde con cajón desastre, amarillo, y unos perjudicados Montevideo, a quien siguieron Facto delaté y las flores azules, con su show de confetti y deslizamientos. Llegó el turno de Delexe, quien acompañado de una banda de lujo, y con una hora larga de directo muy instrumental deleitó al público que coreaba y obstruía cualquier tipo de movimiento dentro del recinto. A continuación Guille Milkyway al estilo de Juan Palomo comenzando con la revolución sexual empezó su set particular, excesivamente tranquilón en comparación con lo que viene siendo su sonido referencia. Maga ha girado este año con Germán Coppini, y así lo hicieron tb en el contempopranea. Un concierto partido en dos, con temas de Germán y de los sevillanos, muy entrañable que sirvió para dar paso a Tachenko, con un Vinadé pluriempleado, ya que se encargaba de la producción del evento. Tras ellos el toque de rock muy esperado en la noche por parte de Lagartija nick, lástima que fueran tan tarde y mucha gran parte del público ya hubiera desaparecido.
En definitiva, grupos por doquier, mucho concierto, que inevitablemente se retrasa y se colapsa, pero el buen rollo contempopraneo de las primeras ediciones sigue presente, quizá por la continuidad del espíritu inicial o porque el público con el que cuenta es tan homogeneo.
texto_ clara ruiz














