Tras una década acumulando méritos y experimentos en su discografía, ha llegado el momento de madurar todos aquellos logros en un disco. Propósito conseguido. Madurez que no solo viene expresada en una cuidada producción, también en sus letras, centrándose en sentimientos familiares. Eso les lleva a un disco menos alocado de lo que nos tienen acostumbrados, encapsulando en un formato mucho más pop (y electrónico) sus habituales patrones de canción. Me recuerda mucho su trayectoria a la de otro grupo alucinado como los Flaming Lips. Este sería su “The Soft Bulletin” (esperemos que no bajen el pistón como los Lips). Resumiendo, que se han convertido por trayectoria en una de las formaciones más representativas de esta década y este disco,les afianza en tal pedestal.Es un disco fácil,pero no siempre se pueden exigir piruetas mortales. Buenas vibraciones para 2009, lectores de La Carmen.
texto_ fran martínez














