entrevista a boat beam

boat

Tras vagar por medio mundo, la guitarrista australiana Josephine Ayling ancló su bote en Madrid buscando nuevas experiencias, con esas ganas de aprender que ofrece una cultura por descubrir. Y entonces encontró la viola de Alisha y el chelo de Aurora. El mismo amor a primera vista que las unió surge al escucharlas por primera vez. Amor a esa voz sensual y desnuda que se arropa canción a canción con el pop sedoso de la madera y las cuerdas de Boat Beam. Ahora son tres las tripulantes de este bote “Puzzle Shaples” (Origami Records), llamado a navegar firmemente en uno de los mejores inicios de travesía de este 2009

¿Cómo y porqué se forma Boat Beam? Porque una guitarra no me parecía suficiente, y cuando escuché la viola y el chelo, quería añadirlos a las canciones, y a partir de ahí empezó el grupo.

¿Queréis dar a entender algo concreto con vuestro nombre, o como dice Franz Ferdinand del suyo, simplemente suena bien? Tiene algo que ver con Antarctica, con Errol Flynn, el nombre de nuestra chelista (Aurora) y los viajes que hemos hecho para llegar hasta aquí, en el momento y el lugar perfecto.

Si el arte es básicamente comunicación ¿Qué queréis expresar con vuestra música? Cada canción tiene su propio mensaje. Una canción expresa el sentido de vacío que resulta de la saturación de publicidad del mundo en que vivimos. Otra es una reacción de enfado ante una invasión militar. Pero otras canciones hablan de historias más íntimas, de personas que conozco o mías propias.

Todas habéis tenido vuestros flirteos con las escenas independientes de vuestros respectivos países ¿verdad? Me encanta esta palabra: “flirteos” porque en inglés es algo muy divertido -como ligar con alguien-. Pero en mi caso, no era un flirteo, sino una vida. Estaba en dos grupos de forma muy seria y comprometida, y creamos música de la que estaba y estoy muy orgullosa. Lo bueno de estas escenas es la libertad de expresión. Puedes componer como quieras porque tu público es gente como tú, muy abierto y muy interesado en cosas nuevas, así que puedes experimentar y no importa si resulta bien o mal, lo importante es que estas aprendiendo y desarrollando tus ideas. En el caso de Alisha era una mezcla de flirteos con algunos grupos de rock alternativo con amigos y amigos de amigos, y de trabajos con grupos de música clásica. Para Aurora empezó como un juego, porque ella se ha sentido siempre más compositora que instrumentista (tal y como en el mundo “clásico” se entiende).

Lo cierto es que era algo con lo que soñaba desde muy pequeña: el poder aunar la satisfacción de la creación con lo lúdico y sensual de la interpretación, pero en su entorno más próximo nunca había encontrado a nadie con quien ponerlo en práctica. Pero las casualidades se fueron sucediendo, y de la noche a la mañana, a través de una simple llamada telefónica, se le abrió la puerta a este mundo de la escena independiente.

¿Esto es una aventura en plan “a ver que tal sale” o pretendéis vivir de la música con sus interminables carreteras, hoteles de medio pelo y asfixiantes focos sobre vosotras? Nos encantaría vivir de la música, pero si no lo logramos, no supondría una gran tragedia para nosotras. Es importante tener otras cosas en la vida también, para conocer otros aspectos del mundo y tener muchas fuentes de inspiración.

boat2

Sonáis pop con un agradable olorcillo a folk. ¿Qué influencias han desembocado en Boat Beam? Demasiadas como para hacer una lista, pero para darte una idea, las influencias de Josephine y Alisha han sido sobre todo música alternativa, indie, jazz y reggae, mientras que para Aurora, han sido más que nada compositores de música clásica como Satie, Debussy, Shostakovich…, autores más contemporáneos como Ligeti, Crumb, Feldman, Lutoslawsky… y compositores de la época medieval y renacentista, ¡así es que es una mezcla bastante rara!

Vuestra música invita a escucharos en la intimidad de las salas pequeñas y teatros con solera. ¿Os veis encima de grandes escenarios festivaleros o preferís la cercanía de los pequeños ambientes? La verdad es que las dos nos atraen. Queremos hacer conciertos grandes y estamos trabajando con colaboradores para conseguir un sonido más lleno y grande. Pero también, en las salas pequeñas, hay una comunicación y una magia entre el público y nosotras que no se puede conseguir en las salas enormes.

Aunque se os ha llamado ya las “Au Revoire Simone” españolas yo os veo más como las CocoRosie madrileñas. ¿Con quién os quedáis? Con ningunas, porque estos dos grupos crean música electrónica y usan samples, mientras que todo lo que hacemos nosotras es acústico. Pero sí compartimos la idea de música como una obra de arte, intentando enriquecerla con diferentes instrumentos y sonidos.

Russian Red, La Bien Querida, Christina Rosenvinge -que no es nueva pero se reinventa de vez en cuando-, Boat Beam. ¡Qué nuevo aluvión 100% femenino en la independencia patria! ¿Creéis que es más difícil llegar lejos para un grupo totalmente femenino? No, en estos días es quizás más fácil para grupos de chicas porque hay un interés en este nuevo fenómeno de música hecha por chicas. El mundo de la música ha estado dominado por los artistas masculinos durante tantísimos años que no me sorprende que el público (incluso yo, como público de otros grupos) esté buscando otras voces u otras formas de hacer la música. Pero esto no quiere decir que las chicas hagan música mejor o más interesante, sencillamente es diferente, y la gente siempre busca cosas diferentes.

Os conocéis en Madrid que es donde vivís. ¿Qué os ha dado Madrid que no lo diera Australia o EEUU? Un idioma nuevo, una cultura distinta, una historia más antigua, un mundo entero de cosas que aprender y experimentar.

Ahora que la “cruzada anti-descargas” Ángeles Gonzales-Sinde ha ocupado la cartera de cultura, ¿sois de las que defendéis cánones y sgaes o de las que opináis que la música está en los escenarios? Las dos cosas son importantes y a cada una de ellas le dedicamos mucho tiempo, dinero y esfuerzo. Cuando componemos y grabamos en el estudio lo hacemos para poder ofrecer nuestra mejor música en el disco, empleamos todos nuestros medios (profesionales y económicos) y mucho tiempo, por lo que si a alguien le gusta esperamos que pueda comprar el disco de forma legal. Por otra parte dedicamos muchísimo tiempo a los ensayos, día a día nos esforzamos por mejorar para llevar un buen directo a los escenarios. En resumen: creemos en el equilibrio, en dar lo mejor y en recibir lo mejor, siempre desde un punto de vista razonable.

entrevista_ christian morales

fotografía_ jerónimo álvarez


Share this post: Share this post with the world.
  • Twitter
  • Facebook
  • Friendfeed
  • Google
  • LinkedIn

Tags: , ,

Déjanos un comentario