Como un café amargo en cualquier día gris del parisino Montmartre del XIX, la música de Jean Paul nos introduce directamente en esa bohemia intimista que todavía reside en el cantautor moderno. Y, en estos tiempos de desasosiego musical, hay que tenerlo muy claro para seguir esa senda que pisaron grandes como Gainsbourg, Drake o Cohen y no morir en el intento. Raúl Bernal no muere, al contrario, da vida a su “Breve Historia Universal”, un trabajo apoyado en la producción de Paul Grau, la solvencia de sus músicos y una voz a medio camino entre el whiskey de Tennessee y el aguardiente de Cazalla.
Hice el experimento de escuchar a Jean Paul un día soleado, y mira por donde, funcionó. Si París es grís, en Granada hay luz entre los nubarrones.
Raúl, es evidente que vuestro último trabajo “Breve Historia Universal” es impecable, pero ¿Nos cuentas algún secreto inconfesable de la grabación o de la producción de vuestro disco? Lo primero es darte la enhorabuena por tu buen gusto. ¿Algún secreto inconfesable? Pues no sé, los secretos no son para decirlos a voces. En la grabación sucedieron varias anécdotas, ten en cuenta que estuvimos cinco días viviendo en el maravilloso estudio de Paul Grau, rodeados de naturaleza y sin ruidos. Víctor sufrió un aparatoso accidente con aceite hirviendo, pero se ha recuperado favorablemente. Lo más destacable quizá sea que el disco en un principio se iba a componer de trece cortes. Por falta de tiempo tuvimos que dejar de grabar uno de ellos. Y luego los típicos imprevistos de cualquier grabación, partes de canciones de última hora, nuevas instrumentaciones. Queríamos experimentar de alguna manera con la instrumentación de las canciones, por eso llegamos al estudio con la mente muy abierta en ese aspecto.
En cuanto a la producción del disco no hubo ningún problema o anécdota destacable, todo fluyo de manera excelente. Trabajar con Paul Grau es toda una experiencia.
La técnica, ¿deshumaniza el arte? La técnica ayuda a que puedas manejar el arte con más o menos soltura. El arte lo deshumanizan las máquinas, no las personas. Es necesario un mínimo de técnica para abordar ciertos aspectos de la creación, no creo que un compositor que esté escribiendo una ópera no sepa armonía o las posibilidades de los instrumentos o las voces. No es necesaria la técnica para hacer arte, eso es sabido por todos, pero sí es cierto que la técnica te ayuda a saber el porqué de lo que estás haciendo y te ayudará a exprimir más lo que surge de tu cabeza.
Pregunta de examen: Define el estado en el que se encuentra la música en este momento, pero a nivel artístico, no comercial. Creo que la música se encuentra en un momento artístico de gran esplendor, al contrario que en el aspecto comercial. Hay gente que hace grandes canciones y te sorprenden continuamente, sólo tienes que pasar por los myspace de gente tan cercana como Alondra Bentley, Napoleón Solo, Laberintho B o Tennica… para comprobarlo. También hay gente del panorama “no comercial” que debería quemar su guitarra y no escribir más canciones en el resto de su vida. El momento de la música hoy en día es maravilloso, pero la industria hace que eso no sirva para nada. Nos estamos perdiendo demasiado. Y algún día alguien se arrepentirá desde su despacho. O como dijo el gran Cohen: “He visto a cantantes confesándose en el sótano”
¿Sabes que Leonard Cohen viene a Atarfe? Me mandó un sms.
Lo de ser rockero ¿tiene fecha de caducidad? ¿Tiene fecha de caducidad ser manco? Pues eso…
¿Qué significa ser músico? ¿Saber tocar, un estilo de vida, un mínimo de repercusión? Yo soy músico y lo digo con mucho orgullo. No sé qué opinarán los demás músicos pero para mí, ser músico, significa mojarte hasta mancharte.
He tomado decisiones muy importantes en mi vida por la música. He dejado mi pasado atrás únicamente por la música. Creo que sería una persona completamente inútil si en mi vida no estuviera esa parte tan importante, si no tocara o no compusiera o no tuviera una banda. Lo de la repercusión es secundario. Llevo en esto más de doce años y nunca he necesitado que nadie me diga que lo hago bien o mal. Sé perfectamente lo que hago, el como y el porqué.
¿Algún punto de inflexión a destacar en tu carrera como compositor? Cuando empecé a componer canciones rondaba los quince años de edad. He tenido una evolución y esa evolución ha sido, en parte, cuando tuve claro que lo que le pedía a las canciones era que me trasmitieran sensaciones y me violaran, por así decirlo. No creo en las canciones falsas que pasan por encima de las cosas sin prestar atención, no creo en las letras de relleno, ni en repetir mil veces un jodido estribillo por que así lo manden los cánones de la industria. Me da igual todo eso. Cuando compongo canciones y siento cosas soy feliz. Me siento útil. Hago canciones para mí y yo soy muy exigente con este tipo de cosas. Si a los demás le provocan sensaciones estupendo, pero eso me da igual, si a mí no me dicen nada, hasta ahí llega la canción.

¿Qué nivel de locura o abstracción dirías que inspiran tus canciones y en qué medida hablan de ti? En todas las canciones hablo de mí. Eso no quiere decir que todo lo que digo lo viva en realidad. Lo onírico también forma parte de mi visión del mundo. No creo que fuera capaz de escribir e interpretar una canción si no me sintiera dentro de ella.
En cuanto a la forma de componer; es una abstracción total. No me considero un loco, tengo los pies en el suelo. Alguien dijo que hacer canciones es un acto de rebeldía. Lo comparto totalmente. Hay quien quema contenedores y quienes hacemos canciones. Puede haber más rabia en la 9ª de Beethoven que en cualquier canción de los Sex Pistols. Hay más rabia en una canción de Jean Paul que en cualquiera de los Ramones. Y si eso no es insatisfacción, abstracción o rebeldía, es por que sí estamos locos.
Me dejas preguntarte qué haces cuando te levantas, bueno, reformulo… ¿vuestro día a día como grupo? Cuando me levanto normalmente maldigo, después me hago un café y sobre las doce del mediodía continúo maldiciendo. Cuando toda la banda estamos juntos, y eso es muy a menudo, maldecimos todos juntos, tocamos un rato, fumamos, maldecimos, volvemos a tocar… Nuestro día a día como grupo es la aventura más fascinante que puedas encontrar.
Si quieren que toques…¿tocas? Si quieres que toque háblalo con nuestra oficina de management, ellos te darán los datos bancarios.
He visto que se ha anulado el concierto de Madrid. El concierto previsto para el 1 de Mayo en la Sala Costello de Madrid, se ha anulado por causas completamente ajenas a Jean Paul. No hay mal que por bien no venga. Presentamos el disco en Madrid el 20 de Junio en La Boca del Lobo, supongo que allí no tratarán de engañarnos.
¿Te aventuras a augurar lo que perdurará en trabajos posteriores y lo que quedará atrás? Nunca hago planes de futuro, es una equivocación. Lógicamente lo que queremos es seguir haciendo discos y tener la oportunidad de seguir malviviendo de la música como lo hemos hecho durante tantos años. Seguimos luchando, eso es lo único que nos queda a la gente que creemos en lo que hacemos. Si algo queda atrás serán los errores cometidos, que no son pocos ni tampoco pequeños. Y si algo perdurara en Jean Paul, no lo dudes ni un instante, serán las buenas canciones.
texto_ sofía díaz
fotografía_ eva penélope














