
Junto a los Stooges, MC5 es el otro pilar sobre el que se construyó la leyenda de Detroit (la motor city del nombre) como foco de la música más salvaje e incendiaria de la época. En contraposición al pacifismo cosmológico de los hippies de la Costa Oeste, el ideario de MC5 planteaba abiertamente la confrontación y aleccionaba al personal a la insurrección sin eludir las palabras gruesas. Mientras en Inglaterra Led Zeppelin se atribuían la invención del rock duro, en el frío Michigan el vociferante Rob Tyner y los guitarristas Fred Sonic Smith y Wayne Kramer conformaban una combinación explosiva tan dura como aquella pero mucho más desafiante. Su vida desbocada simbolizó el lema de sexo, droga y r’n’r, y con el tiempo serán un referente del punk. Grabado en directo unos meses antes –algo insólito para un debut-, este álbum ensordecedor, uno de los más demoledores jamás grabados, vio la luz a principios del 69 y captura la energía destructora que entonces transmitía la banda.
texto_ enrique novi














