Steven Spielberg ha descubierto a muchos actores (las dos chicas de Atrápame si puedes, la chica judia de La Lista de Schindler), ha sabido sacar lo mejor de actores conocidos pero no reconocidos (Vin Diesel en Salvar al Soldado Ryan, Tom Cruise en Minority Report y en La Guerra de los Mundos) y ha dirigido magistralmente a actores ya consagrados (el caso de Tom Hanks en Ryan o Di Caprio en Atrápame si puedes donde están extraordinario).


Spielberg sabe no agotar las situaciones; en un film de guerra no me cuentes la misma batalla diez veces, cuéntamelas de diferentes maneras o cuéntame lo importante el principio y el final y el resto en pequeñas escaramuzas, como en Salvar al soldado Ryan, donde esas secuencias de la muerte del médico del pelotón o la escena contada en voz en off tan buenas, sirven para aderezar ese comienzo y ese final de mayor importancia. Todo eso, inexplicablemente, no se le quiere ver. ¿Por qué? quizá porque sea un director que maneja mucho dinero, por sus campañas de publicidad tan grandilocuentes, etc. El problema es que debajo de todo eso hay una gran película. Utiliza un enorme aparato de publicidad pero al contrario de otra producciones, con igual despliegue de medios, Spielberg hace una buena película. Y esto va en su contra porque como normalmente las producciones que abusan tanto del marketing son como son, pues parece que todas son igual de malas, y en el caso de Spielberg ese despliegue se respalda con un buen trabajo.
También tiene la característica de que sus pelis hay que verlas en cine, y esto es cada vez más dificil de decir de un director. Sus películas hay que verlos en una gran pantalla porque es un director de cine, en el sentido de que juega con los grandes formatos, usa la totalidad de la pantalla para narrar y decirte cosas, soluciones visuales, puestas en escena. Como trabaja con el sonido, como consigue dar miedo con el sonido (las balas en Ryan, los sonidos de las naves en La Guerra de los Mundos), como lo incorpora como un elemento más para el dramatismo de la cinta. Al hablar del sonido hay que hablar de la música y de ese tándem inseparable con John Williams. Como este ha sabido dar en el clavo en cada una de sus trabajos y como se ha ido oscureciendo su sonido a la vez que se oscurecía la visión de Spielberg.
texto_ juan de dios salas














