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	<title> &#187; reportajes</title>
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		<title>spielberg (2ª sesión)</title>
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		<pubDate>Thu, 11 Feb 2010 08:00:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lacarmen</dc:creator>
				<category><![CDATA[reportajes]]></category>

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		<description><![CDATA[Steven Spielberg ha descubierto a muchos actores (las dos chicas de Atrápame si puedes, la chica judia de La Lista de Schindler), ha sabido sacar lo mejor de actores conocidos pero no reconocidos (Vin Diesel en Salvar al Soldado Ryan, Tom Cruise en Minority Report y en La Guerra de los Mundos) y ha dirigido [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;"><strong><img class="alignnone size-full wp-image-1190" title="spielberg+" src="http://lacarmenmagazine.com/wp-content/uploads/2010/02/spielberg+.png" alt="spielberg+" />Steven Spielberg</strong> ha descubierto a muchos actores (las dos chicas de <strong><em>Atrápame si puedes</em></strong>, la chica judia de<strong><em> La Lista de Schindler</em></strong>), ha sabido sacar lo mejor de actores conocidos pero no reconocidos (<strong>Vin Diesel</strong> en <strong><em>Salvar al Soldado Ryan</em></strong>, <strong>Tom Cruise</strong> en <strong><em>Minority Report</em></strong> y en <strong><em>La Guerra de los Mundos</em></strong>) y ha dirigido magistralmente a actores ya consagrados (el caso de <strong>Tom Hanks</strong> en <strong><em>Ryan</em></strong> o <strong>Di Caprio </strong>en <strong><em>Atrápame si puedes </em></strong>donde están extraordinario).<span id="more-1188"></span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;">
<p><p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana; min-height: 15.0px;"><img class="alignnone size-full wp-image-1191" title="spielberg+2" src="http://lacarmenmagazine.com/wp-content/uploads/2010/02/spielberg+2.jpg" alt="spielberg+2" width="580" height="344" /></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana; min-height: 15.0px;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana; min-height: 15.0px;"><img class="alignnone size-full wp-image-1192" title="spielberg+1" src="http://lacarmenmagazine.com/wp-content/uploads/2010/02/spielberg+1.jpg" alt="spielberg+1" width="580" height="344" /></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana; min-height: 15.0px;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;"><strong>Spielberg</strong> sabe no agotar las situaciones; en un film de guerra no me cuentes la misma batalla diez veces, cuéntamelas de diferentes maneras o cuéntame lo importante el principio y el final y el resto en pequeñas escaramuzas, como en <strong><em>Salvar al soldado Ryan</em></strong>, donde esas secuencias de la muerte del médico del pelotón o la escena contada en voz en off tan buenas, sirven para aderezar ese comienzo y ese final de mayor importancia. Todo eso, inexplicablemente, no se le quiere ver. ¿Por qué? quizá porque sea un director que maneja mucho dinero, por sus campañas de publicidad tan grandilocuentes, etc. El problema es que debajo de todo eso hay una gran película. Utiliza un enorme aparato de publicidad pero al contrario de otra producciones, con igual despliegue de medios, <strong>Spielberg </strong>hace una buena película. Y esto va en su contra porque como normalmente las producciones que abusan tanto del marketing son como son, pues parece que todas son igual de malas, y en el caso de<strong> Spielberg</strong> ese despliegue se respalda con un buen trabajo.</p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana; min-height: 15.0px;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;">También tiene la característica de que sus pelis hay que verlas en cine, y esto es cada vez más dificil de decir de un director. Sus películas hay que verlos en una gran pantalla porque es un director de cine, en el sentido de que juega con los grandes formatos, usa la totalidad de la pantalla para narrar y decirte cosas, soluciones visuales, puestas en escena. Como trabaja con el sonido, como consigue dar miedo con el sonido (las balas en <strong><em>Ryan</em></strong>, los sonidos de las naves en <strong><em>La Guerra de los Mundos</em></strong>), como lo incorpora como un elemento más para el dramatismo de la cinta. Al hablar del sonido hay que hablar de la música y de ese tándem inseparable con <strong>John Williams</strong>. Como este ha sabido dar en el clavo en cada una de sus trabajos y como se ha ido oscureciendo su sonido a la vez que se oscurecía la visión de <strong>Spielberg</strong>.</p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana; min-height: 15.0px;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;">texto_ <strong>juan de dios salas</strong></p>
<p><p><object classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" width="480" height="385" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowscriptaccess" value="always" /><param name="src" value="http://www.youtube.com/v/fxSYEn0Y5ng&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;" /><param name="allowfullscreen" value="true" /><embed type="application/x-shockwave-flash" width="480" height="385" src="http://www.youtube.com/v/fxSYEn0Y5ng&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"></embed></object></p>
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		<title>spielberg (1ª sesión)</title>
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		<pubDate>Sun, 31 Jan 2010 07:45:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lacarmen</dc:creator>
				<category><![CDATA[reportajes]]></category>
		<category><![CDATA[CINE]]></category>
		<category><![CDATA[granada]]></category>
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		<description><![CDATA[Steven Spielberg es uno de los directores en activo que mejor sabe narrar con imagines. Es uno de los más brillantes, a años luz de todos los demás e imitado por muchos pero nunca igualado. Quizá su alumno más aventajado sea M. Night Shyamalan, que es un confeso seguidor y aprendiz del de Cinccinati.
Spielberg es [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;"><strong><img class="alignnone size-full wp-image-1080" title="Spielberg" src="http://lacarmenmagazine.com/wp-content/uploads/2010/01/Spielberg.jpg" alt="Spielberg" width="580" height="300" />Steven Spielberg</strong> es uno de los directores en activo que mejor sabe narrar con imagines. Es uno de los más brillantes, a años luz de todos los demás e imitado por muchos pero nunca igualado. Quizá su alumno más aventajado sea <strong>M. Night Shyamalan</strong>, que es un confeso seguidor y aprendiz del de Cinccinati.<span id="more-1079"></span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;"><strong>Spielberg</strong> es un magnífico contador de historias, siendo capaz con cuatro planos de ponerte el pelo de punta, hacerte reír o hacerte llorar. Y además con un lenguaje que sabe a clásico, es decir, sin recurrir a cámaras aceleradas ni pegando saltos, ni cortes de montaje brutales ni nada de eso. Narra de una forma muy clásica pero al mismo tiempo puede ser muy sorprendente, muy original. Prueba de ello <strong><em>Salvar al Soldado Ryan</em></strong>, (1998) film que marca un antes y un después en el cine bélico, no tanto por la historia, que es un compendio de tópicos del género, como por la puesta en escena: Como rueda determinadas escenas, el ritmo interno que le da a las secuencias, combinando planteamientos muy novedosos con momentos de un clasicismo digno de <strong>John Ford</strong>. Y esto lo hace sin ningún problema, con una perfección que sobrecoge. Así pues, al ver sus películas, incluidas las más incompletas, siempre te vas a encontrar momentos magistrales, no buenos, si no magníficos, de esos que se ponen en una escuela de cine para ejemplificar como se rueda un beso o una escena cómica, como resolver determinadas situaciones a la perfección. Eso hoy en día es muy pero que muy difícil de ver. Y más, moviéndonos dentro de un cine comercial.</p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;">Hay que aclarar que se cree que en el cine comercial entra cualquier cosa y no es cierto. Digamos que existe el <strong>Spielberg </strong>serio, el de <strong><em>La lista de Schindler</em></strong> (1993) o <strong><em>Munich </em></strong>(2005). Ese es un director fabuloso para la crítica y para el público también. Pero es que el <strong>Spielberg </strong>diversión, el de aventuras, el de <strong><em>Tiburón</em></strong> (1975), <strong><em>Indiana Jones </em></strong>(1981) o <strong><em>Parque Jurásico</em></strong> (1993) es igual de brillante, y mucho más si lo comparas con los imitadores y sucedáneos que aparentemente parecen lo mismo. Es hiriente comparar <strong><em>Parque Jurasico</em></strong> con <strong><em>Gozilla </em></strong>(1998). Resulta molesto. Además demuestra lo malo que es <strong>Roland Emerich</strong>, malo por los cuatro costados, con avaricia. Es injusto comparar <strong><em>La Guerra de los Mundos</em></strong> (2005) con <strong><em>Independence Day</em></strong> (1996).</p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;"><img class="alignnone size-full wp-image-1081" title="Spielberg2" src="http://lacarmenmagazine.com/wp-content/uploads/2010/01/Spielberg2.jpg" alt="Spielberg2" width="580" height="280" /></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;">Uno de los problemas que encontramos con <strong>Spielberg</strong> es la actitud de determinados sectores de los medios, de la crítica y determinado sector del público. La frase “a quien le gusta el cine, le gusta <strong>Spielberg</strong>” es ley. Si te gusta <strong>Spielberg</strong>, te gusta el cine. Otra cosa es que te guste un tipo de cine en particular o un determinado estilo. En <strong>Spielberg</strong>, independientemente del guión, que los ha tenido muy flojos, de algún personaje infumable o de los altibajos de algunas de sus películas, siempre podrás encontrar momentos magistrales. Por ejemplo en <strong><em>1941 </em></strong>(1979), una película flojísima, un desmelene total que no le salió, te encuentras dos escenas fabulosas. La del <strong><em>baile de los soldados</em></strong>, por ejemplo, es prodigiosa en cuanto a puesta en escena. La podría haber firmado perfectamente un director clásico de cine musical.</p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;">También es un director que destaca en la la capacidad de manejar los recursos técnicos. Más allá de tener siempre un gran presupuesto a su disposición, hay que saber manejarlos sin tirar demasiado de efectos especiales, o que estos tengas un sentido. Prueba de ello es <strong><em>La Guerra de los Mundos</em></strong> donde pudiendo sacar mil naves espaciales, saca tres. No necesita más. El resto es un ejercicio de como meter miedo, con el sonido, con la intriga, con lenguaje cinematográfico y no con mil y un efectos especiales. Son momentos que tienes que saber dirigirlos, tienes que saber hacerlos.</p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;">Con los actores pasa lo mismo. Tiene esa difícil capacidad de sacar lo mejor de cada reparto. Y de descubrir actores antes que nadie o lanzarlos al estrellato.</p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;">Así pues es un grandísimo narrador de historias y un magnífico hacedor de imágenes. No ha creado, como <strong>Howard Hawks</strong>, un universo propio pero tiene lo que este siempre decía: Una película se cuenta con imágenes. No se recuerdan los argumentos, se recuerdan las imágenes. Puedes recordar más o menos de que va la historia pero te acuerdas de una imagen, de una secuencia. Tu no te acuerdas de por qué persiguen a <strong>Gary Grant</strong> en <strong><em>Con la muerte en los talones</em></strong>, pero te acuerdas perfectamente de la escena de la avioneta persiguiéndole. Eso es <strong>Spielberg</strong>: imágenes. La bicicleta volando en<strong><em> ET</em></strong>, Indiana luchando en los camiones, las fauces del<strong><em> Tiburón</em></strong>, El impresionante principio de <strong><em>Ryan</em></strong>&#8230;</p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana; min-height: 15.0px;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;">texto_ <strong>juan de dios salas</strong></p>
<p><p><object width="480" height="385"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/X80Gd80X40s&#038;hl=es_ES&#038;fs=1&#038;"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/X80Gd80X40s&#038;hl=es_ES&#038;fs=1&#038;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"></embed></object></p>
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		<title>omar sharif</title>
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		<pubDate>Mon, 25 Jan 2010 19:26:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lacarmen</dc:creator>
				<category><![CDATA[reportajes]]></category>

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		<description><![CDATA[Reducir la vastísima filmografía, alambicado río rebosante de afluyentes y recovecos en no pocos países, a la importancia de un solo título sería una impertinencia, una insensatez digna de toda reprobación. Pero lo que sí se antoja a todas luces innegable para todo cronista es el punto de inflexión en su carrera que marcó un [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;"><span style="letter-spacing: -0.1px;"><strong><img class="alignleft size-full wp-image-918" title="omar" src="http://lacarmenmagazine.com/wp-content/uploads/2010/01/omar.jpg" alt="omar" width="580" height="446" />Reducir la vastísima filmografía, alambicado río rebosante de afluyentes y recovecos en no pocos países, a la importancia de un solo título sería una impertinencia, una insensatez digna de toda reprobación. Pero lo que sí se antoja a todas luces innegable para todo cronista es el punto de inflexión en su carrera que marcó un director, David Lean, y una película, <em>Lawrence de Arabia</em>, primera de sus dos colaboraciones con el cineasta británico.</strong></span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;"><span style="letter-spacing: -0.1px;"><strong>Pero, ¿quién era aquel actor de rostro tremendamente atractivo? ¿En qué arenas del desierto estaba escondido hasta ese momento un intérprete tan arrebatadoramente seductor?<span id="more-920"></span><br />
</strong></span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana; min-height: 15.0px;"><span style="letter-spacing: -0.1px;"><strong> </strong></span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana; min-height: 15.0px;"><span style="letter-spacing: -0.1px;"><strong> </strong></span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;"><span style="letter-spacing: -0.1px;"><strong>Michel Dimitri Shalhoub</strong>, pues así es su nombre verdadero, nació en Alejandría en 1932. De origen libanés, educación cristiana y familia con buena posición económica, el joven <strong>Michel </strong>destacó en los estudios, licenciándose en Matemáticas y Física por la Universidad de El Cairo. Pero tras trabajar durante un tiempo en el negocio familiar, una fábrica maderera, se decide a probar suerte en el cine. Dotado de un físico único, a los 22 años se convierte en todo un galán gracias a su papel protagonista en <em>Siraa Fil-Wadi</em> (<em>The Blazing Sun</em> en el mercado internacional), dirigida por <strong>Youssef Chahine</strong>, un drama épico teñido de romance que muchos consideran una de las mejores películas egipcias de la época y en la que conoce a la que será su esposa, <strong>Faten Hamama</strong>, sólo un año más joven pero ya toda una estrella en su país, con el peso de casi 50 filmes sobre sus hombros pese a su juventud. Pareja dentro -<em>Ayyamine El Helwa</em>, <em>Siraa Fil-Mina</em>, <em>Ard El Salam</em>…- y fuera de la pantalla en los años sucesivos, <strong>Sharif</strong> y<strong> Hamama </strong>se convierten en todo un fenómeno en su Egipto natal, pero será <strong>Omar</strong> quien dé el salto internacional. Primero, con sus coqueteos con el cine francés, como <em>La chatelaine du Liban</em> o <em>Goha</em>, en cuyo reparto despuntaba otra actriz de rasgos árabes y belleza simpar, una jovencísima <strong>Claudia Cardinale</strong>. Y tan sólo un poco más tarde, con la aparición repentina, cual oasis, de la figura de <strong>David Lean</strong>… pero no crean que todo fue llegar y beber el santo.</span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana; min-height: 15.0px;"><span style="letter-spacing: -0.1px;"> </span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;"><span style="letter-spacing: -0.1px;"><strong>Lean</strong> era un realizador popular y excelentemente considerado en Inglaterra a raíz de sus adaptaciones de <strong>Dickens </strong>(<em>Oliver Twist</em>, <em>Grandes esperanzas</em>) que justo antes de embarcarse en <em>Lawrence de Arabia</em> había conseguido un enorme éxito internacional con <em>El puente sobre el río Kwai</em>. Acostumbrado gracias a ese filme a mezclar nacionalidades con soltura en su elenco, <strong>Lean </strong>sabía que un norteamericano no era el actor adecuado para un rol tan exótico como el del jefe tribal <strong>Sherif Ali</strong>. Debía encontrar un rostro lo suficientemente desconocido para ganarse la confianza del espectador, o bien recurrir en última instancia a uno de los camaleónicos caballeros británicos de la interpretación. Su primera elección fue el alemán <strong>Horst Buchholz</strong>, pero éste declinó la oferta para rodar con <strong>Billy Wilder </strong>la comedia <em>Uno, dos, tres.</em> El segundo candidato, nada menos que <strong>Alain Delon</strong>, se vio obligado a abandonar tras sufrir problemas con las lentillas de color marrón que exigía la caracterización. Y <strong>Maurice Ronet</strong>, su última apuesta, fue descartado finalmente por su marcado acento francés y unas desastrosas pruebas de vestuario. Al pobre <strong>Ronet </strong>no debió sentarle nada bien, años después, los comentarios de Lean sobre aquel casting: “Se vino a mí caminado como un travesti”.</span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;"><span style="letter-spacing: -0.1px;"><img class="alignleft size-full wp-image-919" title="cine2" src="http://lacarmenmagazine.com/wp-content/uploads/2010/01/cine2.png" alt="cine2" width="580" height="334" /><br />
</span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana; min-height: 15.0px;"><span style="letter-spacing: -0.1px;"> </span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;"><span style="letter-spacing: -0.1px;">Fue el propio <strong>Lean </strong>quien conoció a <strong>Sharif</strong> gracias a una revista del corazón egipcia y preguntó directamente por él. Con su tez morena, su pelo negro, esa masculinidad adherida en cada poro de la piel y su mirada penetrante,<strong> Sharif</strong> no tardó con hacerse con el papel. Eso sí, tuvo que aguantar las bromas del siempre burlón <strong>Peter O’Toole</strong>, su compañero en el filme, que le llamó Fred durante todo el rodaje argumentando que “no hay nadie en el mundo que pueda llamarse <strong>Omar Sharif</strong>, así que tu nombre debe ser Fred”. Qué equivocado estaba, pues muy pronto el mundo entero se aprendería ese extraño nombre al pie de la letra, de la O a la F.</span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana; min-height: 15.0px;"><span style="letter-spacing: -0.1px;"> </span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;"><span style="letter-spacing: -0.1px;">Y es que el éxito brutal de <em>Lawrence de Arabia</em>, Globo de Oro y nominación al Oscar al Mejor Actor Secundario incluidos, hizo de <strong>Omar Sharif</strong> toda una estrella. El esfuerzo –“Estuve dos años trabajando en el filme, sin cuarto de baños ¡y sin mujeres! Fue como el servicio militar”, declaró en una ocasión- había merecido sin duda la pena. A partir de ahí, <strong>Sharif</strong> se convirtió en presencia habitual en superproducciones y proyectos cada cual más mastodóntico –<em>La caída del Imperio Romano</em>, <em>Las aventuras de Marco Polo</em>, <em>Genghis Khan</em>…y sobre todo, <em>Doctor Zhivago</em>, su siguiente filme con <strong>Lean</strong> y otro éxito de proporciones bíblicas- y vivió múltiples romances tanto dentro como fuera de la pantalla. El más sonado, quizás, con <strong>Barbra Streisand</strong>, con quien compartió cartel en <em>Funny Girl</em> y <em>Funny Lady</em>, pero también tuvo tiempo de seducir, entre otras, a <strong>Sophia Loren</strong>, en <em>C’era una volta…</em>, ahí es nada. Con fama de mujeriego, el actor también ha gustado de cultivar el mito. “Las feministas agresivas me asustan”, ha llegado a confesar no sin poca sorna.</span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana; min-height: 15.0px;"><span style="letter-spacing: -0.1px;"> </span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;"><span style="letter-spacing: -0.1px;">Con una trayectoria tan amplia como sorprendente, donde abundan los roles con coartada histórica –<em>Mayerling</em>, <em>El último valle</em> o <em>Che</em>, el biopic perpetrado por <strong>Richard Fleischer</strong> sobre el revolucionario cubano y que le trae a Granada este junio-, papeles de lo más variopinto en sabrosones europuddings –<em>Ashanti</em>, <em>Las flores del diablo</em>, <em>La isla misteriosa</em>- y hasta momentos hilarantes en títulos singulares –su cameo en<em> La Pantera Rosa contraataca</em>, o su breve intervención en <em>Top Secret</em>- el veterano <strong>Sharif</strong> continua en activo sin desmerecer un ápice o un momento ese éxito que le llegó un día de las arenas. Basta fijarse en <em>El sr. Ibrahim y las flores del Corán</em>, intimista historia que se ganó el corazón del público hace unos años y que reactivó el interés por un actor enamorado de <em>E.T.</em> (“Si tuviera que elegir la mejor película de la historia objetivamente, elegiría <em>Ciudado Kane</em>”, declaró en una entrevista, “pero me encanta la de <strong>Spielberg</strong>”) y que hizo del bridge casi su segundo oficio. “Prefiero jugar al bridge que hacer una mala película”, confesó en otra ocasión. Mirando atrás, debemos agradecerle que no se haya sentado tanto en la mesa y haya preferido el noble juego de la interpretación.</span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana; min-height: 15.0px;"><span style="letter-spacing: -0.1px;"><strong> </strong></span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;"><span style="letter-spacing: -0.1px;">texto_ <strong>tali carreto</strong></span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Verdana;"><span style="letter-spacing: -0.1px;">ilustración_ <strong><a href="http://www.jotagerre.com" target="_blank">jotagerre</a></strong></span></p>
<div><span style="font-family: Verdana, 'Times New Roman', 'Bitstream Charter', Times, serif; font-size: small;"><span style="line-height: normal;"><strong><br />
</strong></span></span></div>
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